La F?rmula Omega, стр. 26

Arrancó aturdido, frotándose los ojos.

Al llegar a casa recibió la llamada del Maestro con nuevas instrucciones.

Ahora resultaba que la azafata era en realidad una Princesa y tenían que secuestrarla.

No entendía nada, quizá porque siempre que le sobrevenía un flask-back así, sin previo aviso, se quedaba después como embotado durante un buen rato.